Una arquitectura moderna para geodatos debe equilibrar ingestión fiable, procesamiento eficiente y experimentación con IA. La modularidad y la gobernanza son claves para sostener casos de uso en producción sin frenar la innovación.
Ingesta y almacenamiento
Captura por lotes y streaming. Almacena crudos inmutables y capas derivadas con control de versiones. Usa formatos columnar y contenedores espaciales. Mantén catálogos con linaje y metadatos claros.
Procesamiento
Orquesta pipelines con tareas idempotentes. Aprovecha procesamiento distribuido y acelera transformaciones espaciales pesadas. Define contratos de datos para evitar roturas entre equipos.
Feature store y entrenamiento
Centraliza variables espaciales reutilizables. Versiona conjuntos y monitorea deriva. Para imágenes, gestiona mosaicos, etiquetas y particiones espaciales coherentes con la evaluación.
Serving y monitorización
Expón inferencias como APIs o trabajos por lotes. Observa latencia, coste y exactitud por región. Activa alertas de deriva y reentrena con datos recientes. Provee explicabilidad en español para facilitar adopción.
Seguridad y cumplimiento
Aplica mínimos privilegios, anonimización y cifrado. Evalúa impactos de privacidad y asegura licencias de fuentes. Documenta arquitectura y riesgos, y establece revisiones periódicas.